Y los cumplimos muy felices
Saludos a todos, espero que se encuentren muy bien. Han pasado treinta días desde mi última letra, y ciertamente no ha sido por falta de cosas por contar, ha sido más bien falta de ganas de escribir, lo que puede equipararse al síndrome de la página en blanco, pero si algo así le pudo pasar a Herman Melville, autor de Moby-Dick o a Franz Kafka, que tuvieron tiempos muy prolongados sin poder realizar esa actividad, me doy por bien servido por apenas un mes de estar alejado del teclado. Así que, sin más preámbulos, he aquí la historia de hoy. Anduvimos con Doris visitando a mi madre y a la demás familia de Villao, y se dio la casualidad de que, para esos días, Doris cumpliría años, siendo este su primer onomástico fuera de Medellín. Para tal fin y con el ánimo de no pasar el magno acontecimiento en blanco, ya habíamos estado urdiendo con mis hermanas Clara y Angélica un pequeño ágape para la feliz cumpleañera para su fecha el 19 de agosto. Sin embargo, una cosa piensa el burro y ot...