Entradas

Y los cumplimos muy felices

Imagen
  Saludos a todos, espero que se encuentren muy bien. Han pasado treinta días desde mi última letra, y ciertamente no ha sido por falta de cosas por contar, ha sido más bien falta de ganas de escribir, lo que puede equipararse al síndrome de la página en blanco, pero si algo así le pudo pasar a Herman Melville, autor de Moby-Dick o a Franz Kafka, que tuvieron tiempos muy prolongados sin poder realizar esa actividad, me doy por bien servido por apenas un mes de estar alejado del teclado. Así que, sin más preámbulos, he aquí la historia de hoy. Anduvimos con Doris visitando a mi madre y a la demás familia de Villao, y se dio la casualidad de que, para esos días, Doris cumpliría años, siendo este su primer onomástico fuera de Medellín. Para tal fin y con el ánimo de no pasar el magno acontecimiento en blanco, ya habíamos estado urdiendo con mis hermanas Clara y Angélica un pequeño ágape para la feliz cumpleañera para su fecha el 19 de agosto. Sin embargo, una cosa piensa el burro y ot...

Comprendiendo "Los dolores de la pecosa"

Imagen
  Una vez pasada la fiebre futbolera provocada por el mundial, y para que puedan entender un poco mejor lo que les voy a contar hoy, requiero, si son tan amables, que se remitan a esta historia Los dolores de la pecosa , así que les voy a dar unos minutos para que, por favor, realicen la lectura, misma que no les va a tomar mucho tiempo, como suelen ser estas letras. Ahora sí. Durante el mundial, me he sabido encontrar un video sumamente interesante de un canal de YouTube, llamado Psicología sin filtro, del cual comparto el enlace porque es la base de mi letra de hoy: https://youtube.com/watch?v=-Uiu_mh8EDM&si=eML2vO7aFShDpT2n A través de este video, tuve ocasión de entender un poco más mi poca o nula empatía con el futbol. Así las cosas, aprendí que la dopamina, la hormona de la felicidad, se presenta de muchas maneras y nos satisface con diferentes acciones: disfrutar una comida , escuchar una canción, ver una película, leer un libro y en el caso de los fanáticos al deporte...

Cambiando la cara

Imagen
     En marzo del año pasado, les compartí mi letra intitulada Destrozos sociales , misma que les quiero invitar a recordar, para poder dar paso a la historia de hoy, así que, por favor, tómense tres minutitos y regresen si son tan amables. Listos o no, allá voy. Esta semana, en una de nuestras caminatas matutinas, nos hemos sabido encontrar un cambio sustancial en aquel paraje del cual les conté, que había sido demolido por los propios vecinos, debido a los problemas que se venían presentando por casos de drogas ilícitas en ese sector. Pues bien, cuál no sería nuestro asombro, cuando, pasando por el lugar, nos lo hemos encontrado aseado, a las columnas de las bases les cortaron las varillas que sobresalían, emparejaron el cemento y acomodaron en su lugar trozos de guadua haciendo las veces de sillas y mesas y un caballete publicitario en fondo negro, escrito con tiza, donde se anunciaban algunos productos de comidas rápidas. Por esas cosas de la vida, supimos que la inic...

Cuando las luces se apagan

Imagen
             Por estos días, estamos disfrutando en casa de la compañía de tres simpáticos michis, que nuestra Sofi anda cuidando en el hogar por petición de su propietaria.  En la primera foto que encabeza esta historia y que le da nombre a la misma, aparecen Lilith, una pequeña gata negra en franco apapache con su sobrino Haku, un mestizo de Siamés, pero que a todas luces le sacó los genes dominantes a su padre.  En la segunda, aparecemos Leiha, hermana de Lilith y madre de Haku y yo, disfrutando de una placentera siesta. Y aquí una foto más en detalle de Leiha La primera foto la tomé hace unas noches. Estando ya acostados, tuve que bajar por algo a la cocina, cuando me dio por mirar a la sala y me he sabido encontrar esta simpática escena, cosa que impajaritablemente, me trajo a la memoria un recuerdo. Por allá a finales de la década del 90, Sony sacó una línea de videocámaras, las Handycan, que contaban, entre muchas cosas, con ...

El pequeño rincón de Botero (2)

Imagen
      La semana pasada les conté acerca de un grupo de esculturas que habían resultado en una esquina del barrio Los Cerros, contiguo al lugar de mi residencia, situación que pueden recordar aquí: El pequeño rincón de Botero . Y como lo prometido es deuda, hoy les vengo a completar un poco esta historia.    Las obras en cuestión constituyen un homenaje póstumo al maestro Fernando Botero, situación que se vino a consolidar mediante un pequeño acto cívico el pasado martes 23 de junio, donde dichas obras fueron presentada a la comunidad de la zona. Estas obras fueron elaboradas en fibra de vidrio por el pintor, escultor y muralista José Hernán Gonzáles Olaya, con la colaboración de algunos benefactores del sector, los cuales son nombrados en esta cartelera conmemorativa y como les conté, quedaron ubicadas en la esquina de la calle 46 con carrera 16, a un par de cuadras de la parroquia Nuestra Señora del Santísimo Sacramento.    Se llevó a cabo enton...

El pequeño rincón de Botero

Imagen
  Hoy en la mañana, mientras comenzábamos nuestra caminata matutina, una imagen me llamó la atención. Pasando por el frente de la casa que aparece en la primera foto de esta historia, vi la cabeza de una estatua. Movidos por la curiosidad, bajamos al andén en donde, oh sorpresa, nos hemos sabido encontrar con estas réplicas a escala de algunas de las más famosas esculturas de uno de los más grandes artistas colombianos, el maestro Fernando Botero. Doris había visualizado dos de ellas ayer en la tarde, cuando veníamos de regreso en un transporte particular, pero debo decir que yo la verdad no las ví. Se trata de una bailarina. un caballo una paloma, un gato, una guitarra y un torso desnudo, que quedaron ubicado en el cruce de la calle 46 con carrera 16 en toda la esquina, a un par de cuadras de la Parroquia Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, centro religioso de grata recordación para mí. Hasta donde pude apreciar, no encontré evidencia de quien las hizo instalar, no había ning...

Alegre visita

Imagen
    Hace unos días, tuvimos la oportunidad y la gran alegría de haber tenido ocasión de disfrutar en casa de la presencia en nuestra casa de mi madre, doña Isabel de Rocha (para los amigos, Chava), con quien no nos veíamos desde el año pasado cuando pasamos unos días en Villao con ella. Pasó un par de días en casa de mi prima Helena y de Juan, luego de lo cual, pasamos, también don Doris, muchos momentos jugando bastante al parqués y entretenidos con alguna que otra salida ocasional, por aquí cerca de casa y una un poco más distante al Pueblito Paisa, donde consumimos un opíparo almuerzo y una ensalada de frutas, que, debida la cantidad, nos alcanzó como para dos días adicionales en casa. Infortunadamente y como no hay felicidad completa, dos circunstancias frenaron nuestros intentos de irnos a pasear. El primero, el martes 2 de junio, día en que amanecí con un cuadro gripal bastante fuerte, de esos que desmadejan el cuerpo y causan que la nariz parezca una fuente de agua,...