Visto con interrupciones

 

Imagen generada con IA mediante Gemini de Google.


En estos días, a mi bandeja de correo me llegó una notificación que decía lo siguiente:

Hola, Martin Leonardo

Para tener un plan familiar de XXXXXXXX Premium, todos los miembros deben vivir en el mismo domicilio que el administrador familiar.

Parece que no estás en el mismo domicilio que tu administrador familiar, por lo que tu suscripción podría pausarse en 14 días. Si tu acceso se pausa, seguirás en el grupo familiar y podrás ver XXXXXXX con anuncios, pero ya no tendrás los beneficios de XXXXXXX Premium.

Si crees que se trata de un error, ponte en contacto con nosotros para confirmar que cumples los requisitos y mantener el acceso.

Un saludo,

El equipo de XXXXXXX.

 

Y, efectivamente, ya dejé de disfrutar los beneficios de ese servicio premium. Esto se remonta a hace tal vez unos 11 meses. Al mismo, accedimos en compañía de Sofi y otras personas, nos repartimos el valor y cada uno había venido haciendo sus pagos muy juiciosamente.

Así que ya, nuevamente, ando con el mentado servicio en su estado puro, lo que me ha conllevado a tener que ver publicidad incorporada en las reproducciones, cosa que me tuvo algo incómodo al principio, pero ya echados en gastos, me he sabido readaptar.

Puedo aceptar que los servicios de streaming tengan controles, eso es algo que se requiere y me parece pertinente, pero cuestiono mucho que, pese a lo que las personas paguen por sus planes, tengan que limitar a quienes disfrutan de esos planes a que ocupen el mismo lugar, la misma casa, simple y llanamente porque no todas las familias tienen esa posibilidad, porque la vida lleva a sus integrantes por diferentes lugares, pero el no ocupar el mismo espacio, no implica que esa familia se rompa.

Desde hace mucho tiempo, tengo la convicción de que la tecnología es tan buena como el buen uso que se haga de la misma y desde esa perspectiva, creería yo que los servicios que se prestan a través de los canales digitales están llamados a sopesar la manera en que estos son prestados, porque creo que eso evitaría inconvenientes, como los que se pueden presentar, ejemplo, con la piratería.

Accedimos al servicio premium por la posibilidad que nos daba de compartir gastos, cosa que tiende a ser más común de lo que uno puede pensar, si no me creen, piensen por un momento a cuantas personas conoces que han tenido que seguir viviendo en casa de sus padres para poder tratar de tener una posibilidad de ahorro, o cuantos rumies se deben juntar para compartir una vivienda, solo por mencionar dos cosas.

Y creo que ese es el meollo del asunto. Me atrevería a decir que la gran mayoría de nosotros buscamos ahorrar, comparamos precios en los supermercados, vemos ofertas, mercamos los días de promociones, porque en muchos de nosotros el chip del despilfarro no está activado y porque valoramos mucho lo que conseguimos con nuestro esfuerzo.

Aquí cabria decir lo del viejo y conocido refrán “el que tiene plata, marranea” pero no todos entramos en esa categoría. Incluso el tiempo se encarga de pasarnos otro tipo de facturas. Hoy en día, cuando salimos con Doris, muchas veces compartimos nuestra comida, no por un tema de tacañería sino de regulación en el comer, porque ya no podemos muchas veces consumir una porción completa cada uno, así que lo hacemos entre ambos. De ahí me sueño con restaurantes que ofrezcan medias porciones a precios favorables, porque no nos llamemos a engaños, no son pocos los comercios en que los comensales nos vemos asaltados por unas porciones exorbitantes tanto en cantidad como en costo. Que, con Doris, por ejemplo, lleguemos a un restaurante y pidamos dos medias bandejas paisas, que seguramente vamos a poder comernos a gusto. Si alguien sabe de algo así en Medellín, por favor me pasan el dato.

Pero bueno, empecé hablando de suscripciones y terminé hablando de comidas, una cosa lleva a la otra. Los prestadores de servicios de toda índole deben estar atentos a sus nichos de mercado y ofrecer alternativas sensatas, porque no tiene ningún sentido que, en el caso de los servicios televisivos o de videos, se pierda un grupo familiar porque no viven todos en la misma casa y si empujarlos a hacerse con servicios “non sancti”.

Y ustedes, ¿qué situaciones de ahorro llevan a cabo? Los leo. Un abrazo.


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